Reunión de cotorras.
Tres polluelos de cotorra de Kramer -
Psittacula krameri- sacan la cabeza del agujero en el que anidan mientras su padre regresa con comida. La autora de la fotografía es
Gagana Mendis, una joven de 10 años que avistó el nido desde el balcón de la habitación de sus padres, en Colombo, Sri Lanka. El agujero estaba a la vista en una palma de betel -
areca catechu- muerta, que sus padres habían dejado deliberadamente en pie para atraer a la fauna silvestre.
En la primavera de 2020, durante los largos días del confinamiento en toda la isla, Gagana y su hermano mayor gozaron de horas de entretenimiento viendo a la familia de periquitos y experimentando con sus cámaras, compartiendo lentes y un trípode, siempre conscientes de que el más mínimo movimiento o ruido cohibiría a los polluelos de mostrarse. Al incubar los huevos, la hembra se quedaba en el interior mientras el macho los alimentaba con frutas, bayas, nueces y semillas regurgitadas. Cuando Gagana tomó esta foto ambos padres estaban alimentando a los pequeños. Solo cuando volaron Gagana se dio cuenta de que había hasta cinco de ellos.
Estos loros de tamaño mediano son nativos de Sri Lanka, India y Pakistán, así como de una parte del África subsahariana, sin embargo sus poblaciones salvajes ahora se encuentran en muchos países, incluido el Reino Unido, a menudo en entornos urbanos, donde a veces incluso se reproducen en agujeros y paredes de ladrillo.
Foto: Gagana Mendis Wickramasinghe.